Me presento,
Alma es el nombre que me ha sido dado… tras la partida del pilar de mi vida.
Mi papá
Él era mi punto de referencia cuando me sentía perdida.
Él sabía cómo motivarme en mis días más difíciles.
Él me ayudaba cuando necesitaba respuestas.
Pero, sobre todo, él me amaba con un amor inquebrantable.
Con el tiempo, después de su partida,
la vida me demostró que el azar no existe.
¡Solo existen los encuentros!
Mi encuentro fue esta conexión entre mi papá y yo.
Me di cuenta de que siempre estaba ahí, aunque de una forma diferente.
En realidad, ahora esta conexión estaba dentro de mí, a través de mis sentimientos...
Me sentía guiada, como lo había estado antes.
Ahora, es mi alma la que habla.
Mi alma (Alma)
Siempre estuvo ahí, esperándome pacientemente,
sabía que algún día seríamos una sola.
Como lo fuimos al principio (mi nacimiento).
Entonces, decidimos que Alma sería mi nombre para esta parte de mi vida:
la del cuidado y la sanación.